Si alguna vez has cerrado un libro sin terminarlo con una mezcla de culpa y liberación, tranquilo: no estás solo. Bienvenido al club de rebeldes literarios, esos lectores que de vez en cuando abandonamos una lectura sin remordimientos. Y no, no es un pecado: es un acto de autodefensa lectora.
La vida es corta y el tiempo de lectura limitado. No hay que condenarse a un libro que no engancha, que no emociona o que simplemente no es para ti en ese momento. En mi caso, tengo una lista de sagas y de libros que decidí dejar a medias, y aquí la comparto con la misma honestidad con la que suelo reseñar lo que me apasiona.
Sagas que abandoné
Malaz: El Libro de los Caídos – Steven Erikson

Entré con ilusión en Los jardines de la luna y seguí con Las puertas de la Casa de la Muerte y Memorias de Hielo. Pero a mitad de La Casa de Cadenas choqué con lo que los maratonistas llaman “el muro”: me quedaban casi siete libros por delante y la sensación de agotamiento era absoluta.
El mundo que crea Erikson es fascinante, pero su prosa me resultó opaca y excesivamente enrevesada. ¿Volveré algún día? Quizá. Por ahora, Malaz y yo nos hemos dado un tiempo.
Saga Vorkosigan – Lois McMaster Bujold

Me estrené con Fragmentos de honor, primer tomo de esta célebre saga de ciencia ficción. Y aunque el humor sofisticado y la ambientación galáctica tienen encanto, no era mi momento vital para una “sitcom espacial”.
Confieso que aquí sí hay cierto arrepentimiento: es probable que le dé otra oportunidad en el futuro.
Cazadores de Sombras – Cassandra Clare

Leí Ciudad de Hueso y Ciudad de Ceniza, pero hasta ahí llegué. No es que sean malos libros; simplemente me parecieron demasiado juveniles para mi gusto actual. Curiosamente, he disfrutado de sagas igualmente dirigidas a jóvenes adultos, como Percy Jackson.
La diferencia es que no todos los mundos mágicos nos atrapan por igual. El fenómeno que rodea a Cassandra Clare es innegable; en mi caso, decidí bajarme del carro tras dos tomos.
Pídeme lo que quieras – Megan Maxwell

Le di una oportunidad al primer libro (y hasta fui al cine a ver la adaptación con mi pareja). Fue un experimento divertido de “club de lectura” conyugal, pero al cerrar el tomo tuve claro que no seguiría con la saga.
Es entretenido, picante y da exactamente lo que promete. Pero no es mi taza de té, así que ahí terminó mi incursión.
Libros que dejé a medias
12 reglas para vivir – Jordan B. Peterson

Lo empecé con muchas ganas, pero tras la quinta regla lo dejé. El mensaje me pareció demasiado básico y repetitivo, cargado de referencias religiosas que me sacaban de la lectura. Esperaba mucho más de alguien con tanto carisma como orador.
Los hombres que no amaban a las mujeres – Stieg Larsson

Sé perfectamente lo que significa esta trilogía dentro del género negro, pero el arranque del primer tomo me resultó demasiado lento. Tras un prólogo interminable, decidí parar. Curiosamente, las películas sí me gustaron mucho.
Blonde – Joyce Carol Oates

Un enorme tomo que ficcionaliza la vida de Marilyn Monroe. Lo abandoné en el primer tercio: me resultó indigesto, excesivamente sombrío y con un tono de victimización que no me convenció.
Admiro la pluma de Oates, pero aquí la balanza se inclinó hacia el lado del “no puedo más”.
La luz que no puedes ver – Anthony Doerr

Premio Pulitzer y fenómeno editorial, adaptado incluso a Netflix. Y sin embargo, lo dejé. Una anécdota copiada casi palabra por palabra de Richard Feynman me sacó de la lectura, y la historia posterior no logró recuperar mi suspensión de incredulidad.
Reconozco su mérito objetivo, pero a mí me sacó completamente.
La lección: leer también es elegir
Abandonar un libro no es una derrota: es un gesto de sinceridad contigo mismo. El tiempo es limitado y la lista de libros infinita. A veces es el autor, a veces es el lector, y a veces simplemente no es el momento.
No te condenes a leer lo que no disfrutas. Hay demasiadas historias esperando a ser descubiertas como para atarse a la fuerza a las que no conectan contigo.
Y ahora te toca a ti
¿Qué libros o sagas abandonaste sin culpa? ¿Cuáles te dejaron frío pese al entusiasmo general? Cuéntamelo en los comentarios: los leo todos.
Y recuerda: lo mejor está por leer.

